Posts

Πάντα ῥεῖ

Πάντα ῥεῖ

Πάντα ῥεῖ

 

"Todo cambia". Recuerdo con mucha frecuencia este aforismo de Heráclito, aprendido en las clases de filosofía del colegio hace casi 50 años. La votación del pasado martes en los Estados Unidos parece haber puesto fin al paraiso de estabilidad política y económica de la Unión Americana durante el último siglo, dándole la razón. La elección de Donald Trump es vista en el mundo entero como un cataclísmo de alcances internacionales. ¿Qué pasó y qué va a pasar?.

El análisis político interno de los Estados Unidos es difícil para nosotros los extranjeros. Las particularidades de la cultura norteamericana escapan a la comprensión, y por lo tando al análisis, de nosotros los latinoamericanos. Sin embargo hay algunas cosas tercermundistas en la forma en que votaron los gringos, que piden a gritos nuestra opinión.

Lo primero, el desprestigio de la clase política. La señora Clinton fue percibida en la campaña como una candidata fria, calculadora e hipócrita, íntimamente ligada a los poderosos, a los ricos y al establecimiento. Comienza a hacer efecto en el paraiso norteamericano el efecto "Carlos Andrés Pérez": La desconfianza en la clase dirigente, que crece como una bola de nieve, alimentando la paranoia colectiva y ancestral del animal humano. Nosotros, con esa tendencia a descubrir al demonio escondido en la oscuridad, inventamos el infierno detrás del poder. Y para huir de él, caemos en las manos del propio diablo. Sería chistoso, si no fuera tan trágico, que el mismo fenómeno que le permitió llegar al poder a Hugo Chávez esté detrás de la elección de Donald Trump.

En segundo lugar, el voto protesta. El elector común y corriente, la masa irreflexiva, no entiende la enorme diferencia entre elegir y protestar. Para protestar y expresar opiniones están las manifestaciones públicas, la prensa y, por encima de todo hoy en día, las redes. Un individuo cualquiera, incapaz de expresar sus opiniones y sin auditorio ni influencia sobre nadie, sólo tiene su voto como mecanismo para alterar la realidad colectiva. El voto se convierte en la expresión solitaria de frustraciones y desacuerdos. El problema es que con el voto se elige, se concreta una nueva realidad, cuyos alcances no se preveen. Muchos de los que votaron por el Brexit están arrepentidos de lo que consiguieron con su voto protesta; ¿Cuántos venezolanos estarán arrepentidos de haber votado por Chávez para manifestar su descontento con la clase política venezolana?. ¿Cuántos norteamericanos que votaron por Trump se arrepintieron ya o se arrepentirán cuando la realidad les cobre su falta de visión electoral?

Existe un movimiento separatista en el Estado de California denominado "Yes California Independence Campaign" o Calexit, cuyo objetivo es la realización de un referendo en la primavera de 2019 para declarar la independencia de los Estados Unidos de América. California es la sexta economía del mundo y tiene más habitantes que Polonia. California es por antonomasia un estado demócrata, liberal y tolerante, que puede entrar muy fácilmente en abierta contradicción con la retrógrada posición política del nuevo presidente. Clinton y Trump obtuvieron en California 5.5 y 3 millones de votos respectivamente. La ciudad de Nueva York es otro polo de tolerancia, integración racial y cultural. La elección de Trump podría poner en peligro la estabilidad de la Unión Americana. ¿Tenían eso en la cabeza quienes votaron por él para protestar contra la clase política?

El mito del paraiso está íntimanente arraigado en la civilización occidental. Dios nos expulsó de él debido a nuestra naturaleza, humana e imperfecta, pero aspiramos a ser dignos algún día de volver. La realidad, siempre cambiante, dando pasos ciegos hacia adelante y hacia atrás, pareciera decirnos que nunca lo seremos. Todo lo que se consigue en el camino del desarrollo parece condenado a ser destruido por las pequeñeces animales escondidas en la aparente grandeza de la condición humana.

Veinticinco siglos después de la muerte de Heráclito tendremos que darle humildemente la razón, y hacernos a la idea de que si algún día llegamos al paraiso, ahora que no hay un Dios que nos expulse, voluntariamente lo abandonaremos.

 

 

 

Filósofo Desconocido. Imagen tomada de: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Heraclitus_b_4_compressed.jpg

¿Para qué la Ley?

¿Para qué la Ley?

Camino a nuestro sino

Camino a nuestro sino